Las universidades, así como la mayor parte de las otras instituciones de educación superior, son autónomas. Gozan de amplia libertad académica, designan a su personal, seleccionan a sus estudiantes y, en caso de estar autorizadas, otorgan títulos. Sus derechos están garantizados por Cédula Real o Acta Parlamentaria y cualquier modificación de sus estatutos es realizada por el gobierno de la Corona a petición de las propias instituciones. Salvo la Universidad de Buckingham, que es privada, todas reciben subsidios estatales.